Blackfoot Tomcattin This Is Rock Revista Especializada - Classic Rock, Hard Rock, Heavy Metal, Prog Rock, Blues Rock

Los más duros entre los duros del rock sureño, y los más dados a sudar la gota gorda, los hermanos pies negros consiguieron derribar las puertas comerciales enseñando los colmillos.

El primer LP para Atco fue ‘Strikes’, tras haber cosechado notoria indiferencia con ‘No Reservations’ (Island, 1975) y ‘Flyin’ High’ (Epic, 1976). Cortes extraídos de ‘Strikes’, como ‘Train, Train’, ‘Highway Song’ y la versión de Free ‘Wishing Well’, habían causado su impacto, y la gente empezó a acudir en manada para atestiguar las salvajadas que perpetraban en grandes escenarios los Blackfoot, claros usurpadores, tras Derringer y Starz, de los más suculentos puestos teloneros.

“La verdad es que gran parte del disco se escribió en la carretera”, rememora el cantante solista y guitarra Rickey Medlocke, ahora más célebre por su inclusión en Lynyrd Skynyrd. “Pero tras hacer ‘Strikes’, y salir de gira con el disco, cuando pensábamos que aún nos quedaba cuerda para rato en la gira, el sello nos soltó que esperaban un nuevo disco. Nos descolocó mucho eso, porque pensábamos que, tras ‘Train, Train’ y ‘Highway Song’, el disco aún contenía por lo menos un single para tirar adelante con la gira. Luego lo normal habría sido darse un respiro, y comenzar a componer el nuevo álbum. Y entonces de golpe y porrazo nos vienen demandando otro álbum. Intentamos ponernos a ello en la carretera, y eso es lo peor que cabe hacer, intentar mantener el impulso de un disco de éxito en plena ruta”.

‘Tomcattin’’ acabaría materializándose como un disco netamente más heavy que sus precedentes, y eso hizo que el grupo pillara nuevos vientos, sobre todo en el Reino Unido, donde corrían las bocanadas frescas de la New Wave Of British Heavy Metal. Casi como anticipando ese movimiento, ‘Tomcattin’’ arranca enseñando los colmillos con el acelerado rock de ‘Warped’, más deudora de un buen amigo de Rickey como Ted Nugent que de Skynyrd o los Allmans. Rickey señala: “Pasó lo mismo con casi todas esas canciones, porque llevábamos mucho tiempo fuera deslomándonos, así que nos salieron algunas cosas bastante atrevidas. ¿Cómo si no te vas a inventar un tema como ‘Warped’? Eso solo se le podía ocurrir a los Blackfoot, sin duda. Creo no equivocarme con la cifra si digo que el 90% de lo que metimos en el disco surgió en la carretera”.

‘On The Run’ sigue despachando semejantes riffs de hamburguesa de búfalo, y Rickey relata en la letra andanzas con las féminas en las giras: “La huida del título es lo que estábamos viviendo, escabulléndonos a todo correr de los sitios en el autobús”. ‘On The Run’, escogiendo muy bien entre los valores de Foghat y ZZ Top, casaba a la perfección esas progresiones de acordes tan de todo fiar del rock enraizado con las erupciones metálicas. De sopetón, Blackfoot se habían modernizado plantándose en los ochenta, aunque Rickey observa todo esto con cierta ambivalencia.

[Sigue leyendo este artículo de Martin Popoff en el This Is Rock de Noviembre]