This Is Rock en abril se sumerge en la historia de 20 canciones de Bruce Springsteen. Te ofrecemos la segunda parte de cinco bonus track de este reportaje por la ruta del Boss.
No pretendemos establecer una lista que dicte sentencia; en su lugar, hemos preferido una inmersión en veinte temas para comprender el legado de The Boss. Exploramos el latido primario de estas piezas para entender por qué, décadas después, siguen resonando con la misma urgencia.
Al reportaje especial publicado por la revista This Is Rock 26 páginas le hemos querido añadir unos bonus tracks en nuestra web divididos en dos partes. Hace unos días ofrecimos una primera parte con ‘Point Blank’, ‘I’m On Fire’ y ‘Tunnel Of Love’, y ahora es el turno de ‘Spirit In The Night’ y Candy’s Room’
Spirit In The Night
Greetings From Asbury Park, N.J., 1973
‘Spirit In The Night’ fue el segundo single del álbum ‘Greetings From Asbury Park, N.J.’. Apenas tuvo repercusión comercial, por lo que mucha gente reconoce dicha canción gracias a la versión que hicieron Manfred Mann’s Earth Band y que se publicó en su álbum ‘Nightingales And Bombers’, ya que ésta sí que obtuvo el éxito que se le negó a la original de Bruce Springsteen.
A pesar de todo, ‘Spirit In The Night’ es una composición fundamental en la trayectoria artística de Springsteen. Su historia se remonta a los inicios de esa carrera, cuando Bruce era prácticamente un desconocido para el público en general. En esa época, tuvo el acierto de firmar un contrato de representación con Mike Appel. El primer gran logro de Appel fue conseguirle a su cliente una audición con John Hammond Sr., un legendario ejecutivo y cazatalentos de Columbia Records.
Hammond había descubierto y contratado a artistas como Billie Holiday, Count Basie, Lester Young, Robert Johnson, Pete Seeger, Aretha Franklin y Bob Dylan. A esa lista, gracias a la insistencia de Mike Appel, se sumó Bruce Springsteen en 1972. Al organizar la audición, Appel provocó a Hammond diciéndole: ¿Tú eres el que descubrió a Bob Dylan, eh? Bueno, queremos averiguar si fue solo suerte o si realmente tienes buen oído. Springsteen hizo una audición informal para Hammond el 2 de mayo de 1972, en su oficina de Columbia Records en Nueva York.
“Estaba sentado en un rincón con mi vieja guitarra destartalada cuando, de repente, Mike se levantó y empezó a elogiar a John Hammond”, contó a Rolling Stone al año siguiente. “No me lo podía creer. Me dio mucha risa. John Hammond me dijo después que estaba preparado para odiarme. Pero me pidió que cantara una canción, así que toqué ‘It’s Hard To Be A Saint In The City’ ante él”.
Hammond quedó tan impresionado por este joven bardo de Nueva Jersey que le dijo a Rolling Stone: “Está mucho más avanzado, mucho más desarrollado que Bobby [Bob Dylan] cuando vino a verme”. Springsteen interpretó una docena de canciones en su audición oficial, que tuvo lugar un día después en los estudios de la CBS. Con Hammond anunciando cada toma, Springsteen se acompañó a sí mismo con guitarra acústica y piano.
Sin duda un virtuoso del teclado, logró crear una atmósfera especialmente evocadora con los austeros acordes de ‘Jazz Musician’. No hay que olvidar que Springsteen tocó el piano en ‘Spirit In The Night’, una de sus canciones más queridas y perdurables.
De las doce canciones interpretadas en la audición de Hammond, solo cinco terminaron en ‘Greetings From Asbury Park, N.J.’, grabado apenas un mes después, lo que demuestra su enorme producción musical. Entre las canciones originales de Springsteen aún inéditas de esa audición se incluyen: ‘Jazz Musician’, ‘If I Was The Priest’, ‘Arabian Nights’, ‘Two Hearts In True Waltz Time’, ‘Street Queen’, ‘Southern Son’ y ‘Cowboys Of The Sea’. ‘Spirit In The Night’ estableció el género en el que Springsteen trabajaría.
Su historia, aunque humorística, logra parte de su resonancia emocional gracias a sus conexiones con las películas de explotación adolescente de los años cincuenta y sesenta. Pero esas películas (incluso las mejores, como “The Girl Can’t Help It”) se contaban desde afuera, con ojos adultos. Su moralidad y sensibilidad pertenecen a cineastas de otra generación. Los valores de los personajes se presentan sin mucha empatía, ni siquiera mucha comprensión. El punto de vista es precisamente el opuesto al del rock, que tiene su propio sistema de valores. (Una de las razones por las que tantos compositores de rock, incluido Bruce Springsteen, quedaron asombrados por “Mean Streets” de Martin Scorsese, es que fue la primera película sobre la vida callejera de jóvenes adultos que no se distanciaba de sus protagonistas).
Pero esas primeras películas de explotación sí contribuyeron a crear la imagen que el público del rock estadounidense tenía de sí mismo. Y en la historia de una escapada de una noche a un paraíso fantástico junto a un lago, Springsteen evoca el impulso irracional de relatos como “El Salvaje”, solo que esta vez, los adultos han sido eliminados de la escena.
‘Spirit In The Night’ es un momento que debería ser eterno. La única autoridad en escena es el vínculo de amistad y confianza que une a estas personas. Ni siquiera la policía se acerca a molestar a Wild Billy, Crazy Janey y Hazy Davey. Desde la época dorada de Chuck Berry, ningún artista de rock ha desarrollado tantos apodos ridículamente apropiados. A diferencia de los extraños habitantes de la noche de Bob Dylan, estos chicos se parecen a la gente que cualquier oyente podría conocer: son criaturas de ensueño, no de pesadilla. Sus logros también son versiones exageradas de los nuestros. Al igual que Berry, Springsteen crea personajes con vidas que van más allá de una sola canción. Bajo diversas apariencias, han acompañado a Springsteen a lo largo de cada uno de sus álbumes. El espíritu de la noche es el espíritu de la evasión, pero también es el espíritu de la unidad, ya sea sexual o de otro tipo.
Cuando Springsteen canta ‘Spirit In The Night’ en concierto, canta el último verso entre la multitud. La embriaguez y el amor no son, por lo tanto, depravados, como lo serían en una historia de explotación (que hace alarde de la moral convencional para ocultar su propio cinismo), son una forma de ritual que sugiere los momentos más intensos de vidas que, de otro modo, serían banales.
Cualquiera que haya crecido en un pueblo pequeño sabe que el objetivo es escapar, divertirse, buscar la tierra prometida, así como todos saben lo improbable que es encontrar diversión real, una evasión genuina, una verdadera promesa. A menudo, lo que desde lejos parece una mejora, de cerca es mucho peor, incluso una trampa. En Greasy Lake, Crazy Janey y sus amigas no consiguen una libertad permanente. Al final, deben marcharse para volver a su rutina. Pero lo que importa es la mágica unidad de este momento. La palabra clave en el estribillo “Juntos nos movíamos como espíritus en la noche” es “juntos”.
‘Spirit In The Night’ es el corazón de ‘Greetings From Asbury Park, N.J.’, porque es la canción más lograda del álbum. Completada a nivel compositivo en agosto de 1972 y grabada poco después, ‘Spirit In The Night’, al igual que ‘Blinded By The Light’, no cuenta con Tallent, Sancious ni Federici porque los músicos no estaban disponibles. López sí tocó la batería en estos temas, que también contaron con el saxofón de Clemons, completando el propio Springsteen la instrumentación.
A diferencia de la mayor parte de ‘Greetings From Asbury Park, N.J.’, ‘Spirit In The Night’ tiene un aire desenfadado y festivo. La letra se centra en la amistad, mientras los protagonistas se reúnen, beben vino y, en el caso del narrador y Crazy Janey, tienen relaciones sexuales en un lugar conocido como Greasy Lake. Esa masa natural de agua todavía existe en Lakewood, Nueva Jersey, aunque oficialmente se le conoce como Lago Carasaljo y se encuentra a una milla de la Ruta 88 (como lo describe Bruce) y la Ruta 9 de EE. UU.
La canción fue el segundo sencillo de Springsteen. Aunque fracasó en su lanzamiento en 1973, Manfred Mann’s Earth Band alcanzó el Top 40 en Estados Unidos con una versión en 1977. Ha sido una de las favoritas de Springsteen en sus conciertos y otro clásico del rock. Fue una de las últimas canciones en ser escritas y grabadas para ‘Greetings From Asbury Park, N.J.’. Springsteen y el productor Mike Appel entregaron el álbum terminado a Columbia Records el 10 de agosto de 1972, pero Clive Davis, presidente del sello discográfico, estaba preocupado porque ninguna de las canciones tenía el atractivo comercial necesario para ser lanzada como sencillo. Springsteen escribió rápidamente y, el 11 de septiembre, grabó dos canciones adicionales, ‘Spirit In The Night’ y ‘Blinded By The Light’.
Candy’s Room
Darkness On The Edge Of Town, 1978
‘Candy’s Room’ es uno de los secretos mejor guardados del álbum ‘Darkness On The Edge Of Town’. Una canción corta, intensa y con una letra directa que te impacta de diferentes maneras. No es una composición que, en lo musical, encaje demasiado bien en la atmósfera general del disco, pero para muchos fans de Bruce Springsteen es una de sus canciones favoritas.
Grabada a finales de 1977, fue una fusión de dos temas que finalmente fueron descartados: ‘The Fast Song’ y ‘Candy’s Boy’. La canción se gestó durante los últimos meses de 1977. En un principio, su título provisional era ‘Candy’s Boy’ y, al igual que las demás canciones del álbum ‘Darkness On The Edge Of Town’, requirió numerosas tomas para lograr la versión final. ‘The Fast Song’, también conocida como ‘God’s Angels’, era una melodía de ritmo rápido que con el tiempo evolucionó hasta convertirse en ‘Candy’s Room’.
Poco después de que comenzaran las sesiones en los estudios Atlantic el 1 de junio de 1977, se incluyó una grabación de ‘The Fast Song’ en un cassette al que se le puso la etiqueta de ‘Atlantic Demo Tape’ (preparado por el ingeniero Thom Panunzio para que Bruce se lo llevara tras las sesiones), con temas de los primeros días en Atlantic. Esta grabación llevaba el subtítulo ‘Candy’s Room’ en la etiqueta, lo que sugiere que Springsteen ya tenía el título en junio, a pesar de que ‘The Fast Song’ se siguió utilizando durante meses. La distintiva introducción del hi-hat se inspiró en varios discos de Barry White, según Max Weinberg.
Una letra del primer verso, “Ojalá los ángeles de Dios derribaran esta ciudad y la arrojaran al mar”, se usó por primera vez en presentaciones en vivo de ‘Something In The Night’ en febrero de 1977 y luego, en el interludio de ‘Backstreets’, en marzo de 1977. La letra que se escucha en una de las maquetas originales solo se puede encontrar con muy mala calidad en ‘Darkness Outtakes Volume 3 (The Promise)’, pero incluye un increíble y abrasador solo de guitarra, que extrañamente nunca se volvió a escuchar. La parte “Ojalá los ángeles de Dios derribaran esta ciudad, la arrojaran al mar y eso está bien para mí” permaneció en la canción quizás hasta las tomas finales y hasta la mezcla de ‘Candy’s Room’ en marzo de 1978, que fue cuando se eliminó. El trabajo en ‘The Fast Song’ se registró los días 6, 9, 10, 13, 14, 20 y 24 de junio y, nuevamente, el 24 de agosto y el 1 y 2 de septiembre de 1977, con ligeras modificaciones en la letra a lo largo del proceso.
Después del 2 de septiembre de 1977, fecha en que ‘The Fast Song’ y ‘Candy’s Boy’ aparecieron por última vez en los registros de las sesiones, Bruce decidió reorganizarlas en lo que tituló ‘New Fast Song’, grabada entre el 27 y el 28 de septiembre. Una hoja de letras manuscrita titulada ‘New Fast Song (Candy)’ lo demuestra. Tomó la primera estrofa de ‘Candy’s Boy’, la segunda de ‘The Fast Song’, líneas de ‘Frankie’ y añadió nuevas letras (por ejemplo, “nos besamos” en lugar de “me atraparon” al comienzo del redoble de batería de Max). La tercera estrofa se adaptó principalmente de ‘The Fast Song’. Estas letras contienen varias líneas que no se incluyeron en la pista del álbum, que finalmente se tituló ‘Candy’s Room’. La estrofa “Tengo visiones de ángeles vengadores del Edén con sus caballos blancos y espadas llameantes que pueden hundir toda esta ciudad en el mar” es de ‘God’s Angels-Fast Song’ y la que dice “no pueden tocarnos a Candy y a mí, nuestro amor no lo pueden destruir, siempre seré el chico de Candy” es principalmente de ‘Candy’s Boy’.
Un fragmento de vídeo grabado por Barry Rebo el 30 de septiembre de 1977 apareció en el DVD/Blu-ray de Thrill Hill Vault del set de la caja ‘The Promise: The Darkness On The Edge Of Town Story’. Es un breve segmento de Record Plant donde Bruce toca ‘Candy’s Room Demo’, al piano, para Jon Landau. La letra es completamente diferente y describe una casa mágica en las afueras de la ciudad, con Candy esperándolo en la ventana.
Las siguientes fechas son el 27 de octubre y el 12 de diciembre de 1977 (la pista vocal final probablemente se grabó en uno de estos dos días), seguidas de una maratoniana sesión de sobregrabación y mezcla, del 3 al 5 de marzo de 1978, que finalmente concluyó con la toma de mezcla número 42, seleccionada para ‘Darkness On The Edge Of Town’. Chuck Plotkin tuvo dificultades para encontrar una buena mezcla que equilibrara perfectamente la voz y los coros, lo que quizás explique por qué se necesitaron al menos 42 mezclas antes de que quedaran satisfechos.
Todo esto da una idea bastante aproximada de la complejidad que envolvió, no solo a ‘Candy’s Room’, sino también a todo el álbum. Fue una de las diez canciones que se incluyeron en la lista definitiva, de un total de aproximadamente cuarenta. Springsteen consideró que encajaba con la temática del álbum, que describió a Robert Hilburn con la siguiente frase: “gente que intenta aferrarse a aquello en lo que cree, frente a los embates externos”, así que, si bien musicalmente parece alejarse de la tónica dominante del álbum, su letra y su temática sí que encajan en el mismo.
La habitación de Candy es el hogar de una prostituta y está decorada con fotos de sus ídolos en la pared. La oscuridad ilumina el camino hacia ella y hay una tristeza oculta en ese rostro bonito. Lo que queda claro es que el narrador de la canción la ama y desea ser amado, tal y como se desprende de los siguientes versos de su letra: “En la oscuridad habrá mundos ocultos que brillan” y “Cuando abrazo a Candy, ella hace míos esos mundos ocultos”.
En esta canción, Springsteen interpreta a un hombre que siente una pasión desbordante por Candy, una chica muy popular entre muchos hombres. El protagonista parece un tanto delirante, convencido de que es especial para ella. Ésta es una de las muchas canciones de Springsteen con una chica como protagonista, pero a diferencia de Wendy, Sandy, Sherry y Rosalita, Candy no es el típico interés amoroso. Cuando Rolling Stone le preguntó en 2010 si Candy era prostituta, Springsteen respondió: “¿De verdad importa? Jamás lo diré”.
Sea prostituta, bailarina de striptease o simplemente una mujer fatal, no cambia la esencia de la canción original, ‘Candy’s Boy’, que era el título de la canción de la que se originan estas letras. Él está enamorado de ella y, aunque Bruce nunca aclara si ella corresponde a sus sentimientos, parece dudoso. Como narrador, promete que ella quiere estar con él, pero esta idea suena a ilusión.
Musicalmente, ‘Candy’s Room’ comienza con una suave introducción al piano, da paso a una batería con ritmo acelerado y culmina con un explosivo e embriagador solo de guitarra. El arreglo se ajusta perfectamente a la letra y lleva al oyente a través de todo un abanico de emociones en este breve, pero impactante clásico.
Algunos críticos ven influencias de la canción ‘Heart Full Of Soul’, de Jeff Beck, en el puente de ‘Candy’s Room’. Springsteen ha explicado que la canción trata sobre el deseo, la fantasía y la imposibilidad. Candy representa una figura idealizada, no necesariamente una persona específica, sino una proyección del anhelo del narrador. La habitación simboliza un espacio íntimo donde el protagonista deposita sus sueños y frustraciones.
Bruce deja claro que Candy no es simplemente una mujer, sino una representación de algo inalcanzable. En entrevistas ha dicho que muchos personajes del álbum viven atrapados entre lo que desean y lo que realmente pueden alcanzar. Él la describió como una de las canciones más viscerales del álbum. Un álbum en el que Bruce buscaba un tono más crudo y realista que en su disco anterior, ‘Born To Run’. Mientras ‘Born To Run’ era más romántico y expansivo, ‘Darkness On The Edge Of Town’ presenta personajes más duros, conscientes de sus límites sociales y económicos.
La canción funciona casi como un retrato psicológico: El protagonista proyecta poder, pero en el fondo sabe que está intentando impresionar y escapar de su propia inseguridad. Y para finalizar, es interesante tener en consideración una entrevista a Karon Bihari, supuesta amante o pareja de Bruce Springsteen en los 70, en la que hace referencia a ‘Candy’s Room’: “Cuando salió su álbum ‘Darkness On The Edge Of Town’, había una canción sobre nosotros llamada ‘Candy’s Room’, que me dejó sin aliento. La letra describía mi pequeño apartamento, de qué hablábamos cuando nos besábamos. Fue lo más romántico que alguien había hecho por mí. Bruce no andaba por ahí acostándose con todas esas chicas y eso era lo que me gustaba de él. Salimos en serio durante unos ocho meses, pero se estaba convirtiendo en una superestrella y siempre estaba de gira. Terminamos distanciándonos. Durante los siguientes dos años, lo veía entre bastidores en los conciertos y siempre me saludaba con cariño. Puede que ya no tenga a Bruce, pero siempre conservaré esos recuerdos”.
Fran García
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