Una vieja revista, un concierto en Madrid y una banda decidida a volver a empezar, Saxon en 1985 se enfrenta a una nueva batalla
Abres una caja olvidada. Entre pósteres doblados, entradas descoloridas y revistas con las esquinas gastadas aparece un viejo Kerrang! inglés de 1985. Empiezas a pasar las páginas y, de repente, vuelves a estar allí.
Estamos en 1985 y la frontera es el mejor supermercado jamás visto. Nada de aburridos pasillos. Entonces, lo que no podías encontrar aquí llegaba de la mano de los chóferes. Sabías de la existencia del Kerrang! inglés y tenías que conseguirlo como fuera. Así que, una vez al mes, un camionero de los de entonces — de los de sol y sombra — te los traía.
Había que pagarle en libras; el tipo pasaba de rollos como consultar el cambio en el banco. Así que te acercabas al Faisán, cambiabas tus pesetas por libras — y por lo que hiciera falta — y ya empezabas a pensar qué discos le ibas a encargar para el siguiente viaje.
Madrid, junio de 1985. Son casi las seis de la mañana cuando Howard Johnson consigue, por fin, sentarse con Saxon para preparar su artículo para el Kerrang!. La banda lleva horas enlazando un concierto con interminables sesiones de vídeo para promocionar su nuevo material. Todo va con retraso, todo parece improvisado y el cansancio es evidente. Biff Byford rompe el hielo con una frase que resume perfectamente el momento que atraviesa el grupo: “Ha sido real y ha sido divertido… pero no ha sido realmente divertido”.
Sobre el escenario, sin embargo, no hay síntomas de agotamiento. Aunque el sonido no es perfecto, Johnson presencia una actuación que le recuerda por qué resulta absurdo dar por acabada a la banda. ‘Princess Of The Night’, ‘Strong Arm Of The Law’, ‘Dallas 1 PM’, ‘Wheels Of Steel’ y su nuevo éxito ‘Broken Heroes’ muestran a una banda que sigue sonando con la autoridad de un grupo que conserva intacta su identidad. “Puedes pensar que se han quedado atrás”, escribe el periodista, “pero es imposible poner en duda la fuerza de una canción de Saxon”.
La verdadera conversación comienza después del concierto. Johnson quiere saber qué ha ocurrido realmente desde ‘Denim And Leather’. Byford no tarda en señalar el origen del problema. “Todo empezó después de ‘Denim And Leather’. Teníamos un grave problema con las importaciones en Estados Unidos y luego Carrere cambió su distribución de Warner a RCA. Nunca estuvimos contentos con aquello porque gran parte de nuestro éxito había llegado gracias a Warner”.
La situación volvió a complicarse cuando Carrere cambió otra vez de distribuidor justo antes de publicar ‘Crusader’. La consecuencia fue devastadora: diez meses de incertidumbre mientras la banda esperaba que se resolviera el conflicto. En lugar de quedarse de brazos cruzados, Saxon hizo lo único que sabía hacer. “Nos limitamos a escribir unas veinticinco canciones. Las grabamos como maquetas y las enviamos a todas las grandes compañías.”
La respuesta llegó desde EMI. “Eso era todo lo que necesitábamos: una compañía que estuviera al cien por cien detrás de nosotros. La diferencia entre Iron Maiden y nosotros no es que ellos sean mejores o peores. Simplemente han tenido el respaldo de EMI durante seis años.”
Howard Johnson comprende entonces que el verdadero cambio no es solo una nueva discográfica. Después de años de frustraciones, Saxon vuelve a sentir que alguien cree en la banda con la misma convicción con la que ellos creen en sí mismos.
Pero el cambio de discográfica no bastaba. También había que responder a las dudas que había dejado ‘Crusader’. Y Byford no esquiva la cuestión. “‘Crusader’ probablemente fue un paso equivocado. Mucha gente dijo que no era tan bueno como ‘Power And The Glory’… y tenían razón, si lo que querían era un Saxon de heavy metal directo. Escribimos ‘Do It All For You’ buscando sonar en la radio estadounidense, pero sigue siendo una gran canción. Supongo que al final tienes que tocar lo que la gente quiere escuchar.”
Esa reflexión se convirtió en el punto de partida de ‘Innocence Is No Excuse’. Durante tres meses, la banda trabajó en Múnich junto al productor Simon Hanhart, disfrutando por primera vez del tiempo y del presupuesto necesarios para pulir cada detalle. “El disco tenía que sonar realmente pesado. Kevin Beamish no fue la elección adecuada para ‘Crusader’, pero Simon ha sido brillante. Es un auténtico perfeccionista.”
Cuando Howard Johnson abandona Madrid tiene la sensación de haber asistido al comienzo de una nueva etapa. Todavía no ha escuchado ‘Innocence Is No Excuse’ completo, pero el adelanto de ‘Back On The Streets’ le devuelve al Saxon de los mejores tiempos. La canción habla de volver a la calle, de salir de la oscuridad y regresar a la luz. Sin saberlo, también estaba contando la historia de la propia banda.
Porque algunas revistas no solo cuentan la historia. Te devuelven a ella. Descubre la historia completa de ‘Innocence Is No Excuse’ en el nuevo número de This Is Rock. Y si prefieres leer en la playa, la piscina o donde quieras, también puedes hacerlo en su edición digital a través de Decibelica.
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