Corrosion of Conformity anuncia ‘Good God / Baad Man’, una brutal explosión decibélica de heavy rock ’n’ roll en honor a Reed Mullin
Seamos realistas: han pasado muchas cosas en el universo de Corrosion of Conformity desde que su último álbum nos golpeara con fuerza. En 2018, cuando ‘No Cross No Crown’ cayó como una bomba atómica de rock ‘n’ roll, la alineación de Corrosion of Conformity formada por Pepper Keenan (voz y guitarra), Woody Weatherman (guitarra), Reed Mullin (batería) y Mike Dean (bajo) seguía con paso firme. Eran cuatro hermanos unidos por una historia de décadas iniciada por un grupo de jóvenes punks en Raleigh, Carolina del Norte, allá por 1982.
“Tuvimos la mente abierta en todo este proceso. Amamos tanto a Zz Top como a Black Flag. Con este disco, tenemos una paleta de colores totalmente nueva” Pepper Keenan
Los primeros cuatro álbumes de Corrosion of Conformity dejaron una marca permanente en los amantes del metal y el punk de todo el mundo: los clásicos del underground ‘Eye For An Eye’ (1984) y ‘Animosity’ (1985), seguidos por los éxitos más comerciales ‘Blind’ (1991) y ‘Deliverance’ (1994). Para cuando la banda lanzó ‘No Cross No Crown’ casi un cuarto de siglo después, ya eran leyendas veneradas por dos generaciones de seguidores del punk, el metal y el rock.
Entonces llegó la tragedia: en enero de 2020, Reed Mullin abandonó este plano terrenal. Fue un golpe devastador, tanto en lo personal como en lo profesional. ¿Cómo se reemplaza a un hermano? No se puede. Lo único que se puede hacer es seguir adelante en su memoria. Eso fue lo que hizo el resto de la banda hasta que la pandemia detuvo al mundo. Después, Mike Dean decidió seguir su propio camino. Fue una separación amistosa, pero dejó a Pepper y Woody reflexionando sobre su próximo movimiento. Se refugiaron en la casa de Pepper en Misisipi, escuchando toda la música que aman: Discharge, ZZ Top, Motörhead, Neil Young, Black Sabbath… ya sabes, las cosas buenas.
Un concepto doble: ‘Good God / Baad Man’
Empezaron a escribir y no pararon durante mucho tiempo. De hecho, compusieron lo que es un álbum doble en toda regla. “A medida que avanzábamos, teníamos tal cantidad de canciones que era casi como si fueran en dos direcciones diferentes”, explica Pepper. “Sabíamos que teníamos que dividirlo en dos álbumes distintos. Entonces surgió este concepto”.
El concepto da título al disco: ‘Good God / Baad Man’. “Nuestro productor, Warren Riker, no dejaba de llamarlo ‘Dark Side of the Doom'”, comenta Pepper. “En mi cabeza, es una extraña carta de amor a todo lo relacionado con el rock ‘n’ roll. Usamos eso para tener la libertad de ir en diferentes direcciones. Cada álbum es su propio universo diminuto, tiene su propia identidad. ‘Good God’ se inclina hacia el extremo más pesado y furioso, mientras que ‘Baad Man’ está más en el ámbito del rock de garra. Con el tiempo, quedó claro qué canciones iban en cada disco”.
Para este proyecto, trajeron al baterista Stanton Moore, quien ya tocó en el álbum de 2005 ‘In The Arms Of God’. También incorporaron al bajista Bobby “Rock” Landgraf, quien compartió tiempo con Pepper en los pesos pesados de Nueva Orleans, Down. “Con muchas de estas canciones, intentamos que Reed Mullin se sienta orgulloso”, dice Pepper. “Era un fuera de serie y un baterista único. El listón estaba muy alto”.
Destellos de furia y psicodelia
El primer sencillo es ‘Gimme Some Moore’, que cuenta con las voces de acompañamiento de Al Jourgensen de Ministry y del guitarrista de Madonna, Monte Pittman. El estribillo de la canción reza: “Struggle is worth the fight / Leather, chains and spikes”. “Woody y yo queríamos escribir una canción como si tuviéramos 17 años de nuevo”, explica Pepper. Incluso lanzaron un single para el tema, con una estética punk de principios de los 80 y una versión de Fear en la cara B.
‘Lose Yourself’ es una canción que escribieron todos juntos. Impulsada por un groove contundente, en ella se pueden escuchar ecos de su éxito de 1996, ‘Wiseblood’. Por otro lado, el cierre de ‘Good God’, titulado ‘Run For Your Life’, es una poderosa marcha fúnebre psicodélica con una narración pesada a cargo de un viejo amigo que es veterano de combate de los USA.
‘Baad Man’ abre el segundo álbum con una dosis de funk directo de las calles. “Es una especie de pisotón de rock de los 70”, dice Pepper. La pista final del álbum, ‘Forever Amplified’, cuenta con la voz invitada de Anjelika “Jelly” Joseph, de la banda de jazz-funk Galactic. Es una dedicatoria a todas las personas que han perdido, incluyendo a Reed.
Grabado en lugares mágicos
Producido por el ganador del premio Grammy, Warren Riker, y con arte de portada del famoso artista de Nueva Orleans, Scott Guion, el álbum se grabó en Blak Shak Studios en Riffissippi, Dockside Studios en Luisiana y en el estudio de Barry Gibb, de los Bee Gees, en Miami.
“Su estudio es un túnel del tiempo mágico”, relata Pepper. “Barry estaba allí tomando café cubano y pasando el rato con nosotros mientras grabábamos las guitarras. Toqué la Strat de Maurice Gibb en ‘Baad Man’. Toda la experiencia cambió las reglas del juego por completo”.
En definitiva, Corrosion of Conformity ha vuelto a lo grande. “A Woody y a mí nos encanta la música, punto”, concluye Pepper. “Tuvimos la mente abierta en todo este proceso. Amamos tanto a Zz Top como a Black Flag. Con este disco, tenemos una paleta de colores totalmente nueva”.
Corrosion of Conformity amplían su gira en junio con dos fechas en sala que se suman a su presencia ya confirmada en el próximo Azkena Rock Festival, previsto para los días 18, 19 y 20 de junio en Mendizabala (Vitoria-Gasteiz).
La actuará de manera previa el 16 de junio en Barcelona (Razzmatazz 2) y el 17 de junio en Madrid (Sala Mon). Las entradas a la venta en lasttour.org
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