En 1974, Camel publicó ‘Mirage’, uno de los grandes álbumes del rock progresivo. Te contamos la historia de su icónica portada, el conflicto con la marca de cigarrillos y su legado visual.
Antes de seguir leyendo, ten en cuenta que en la revista –también disponible en digital– This Is Rock encontrarás un reportaje especial dedicado a ‘Moonmadness’. El papel también merece tu atención.
Cuando el sello Columbia revolucionó el mercado de la industria musical mediante la innovación en el diseño de las portadas de álbum durante la primera mitad del siglo pasado, apenas se pudo vislumbrar la evolución que alcanzaría el arte de las cubiertas de discos.

Desde entonces, el arte de las portadas de discos se ha vuelto indisociable de la música que encierra el álbum. Las imágenes —o la falta de ellas, recordemos el álbum blanco de The Beatles— nos conducen a la música, pero de igual manera, a través de la música, rememoramos las portadas de nuestros álbumes favoritos. Sin importar el formato —ya sea físico o digital—, las portadas de los álbumes han sido auténticos lienzos para expresar ideas, sentimientos, valores y tendencias. En pocas palabras, las portadas de los álbumes son la declaración visual que representa la música.
A lo largo de la historia, diseñadores, fotógrafos, artistas y estudios han creado portadas hoy célebres. Desde Andy Warhol y su arte en el emblemático ‘The Velvet Underground & Nico’, pasando por los paisajes de ensueño de Roger Dean (diseñador del logo de Virgin Records, una historia que encontrarás en la revista This Is Rock 263), con diseños tan distintivos como ‘Fragile’, de Yes, o ‘Demons And Wizards’, de Uriah Heep, hasta el trabajo hoy legendario del estudio Hipgnosis, que creó la mítica cubierta de ‘The Dark Side Of The Moon’, de Pink Floyd, o el fantástico diseño de ‘Houses Of The Holy’, de Led Zeppelin.
Quizá no todas las portadas de los álbumes de nuestros discos favoritos sean icónicas, pero es seguro que a través de ellas rememoramos la música. Es imposible pensar en la música sin la portada del álbum que la acompaña.
El primero de marzo de 1974, uno de los grandes álbumes del rock progresivo vio la luz: ‘Mirage’, del grupo británico Camel. Como continuación del álbum debut homónimo de la banda, ‘Mirage’ fue un paso al frente en la evolución del sonido de Camel. Lo cierto es que la tibia acogida del mercado ante su primera entrega de 1973 —que llevó a la ruptura con el sello MCA y la firma de un nuevo acuerdo con Decca Records— hubiera hecho vacilar hasta a los más comprometidos.
No obstante, Camel tomó un nuevo impulso y alumbró una de sus obras maestras. “’Mirage’ fue una reacción al primer álbum”, afirmaría Andrew Latimer, guitarrista y fundador de la banda. En este mismo sentido, Latimer añadió: “Nuestro primer álbum fue muy organizado; resolvimos todas nuestras partes manteniendo los solos al mínimo. ‘Mirage’ fue una reacción contra eso porque cuando tocábamos en directo todo era mucho más largo y nuestros solos se extendían mucho más. Quiero decir que grabamos las cosas tal como las hacíamos en el escenario”.
Fue así que, a diferencia de las canciones más concentradas del álbum debut, ‘Mirage’ se decantó por temas ampliados. La suite ‘Lady Fantasy’ —con sus más de doce minutos de duración total— apunta hacia el trabajo más complejo y ambicioso que emprendería la banda en álbumes posteriores, al igual que ‘The White Rider’ —el tercero, tras ‘Nimrodel’ y ‘The Procession’—. Sobre este último, Latimer declaró: “Comenzamos a entrar en otras áreas de composición. Estaba leyendo ‘El Señor De Los Anillos’ en ese momento, y todos en la banda lo estaban leyendo al mismo tiempo —es un gran libro—; y escribí una canción llamada ‘The White Rider’, sobre Gandalf. Creo que fue ahí donde comenzó la idea de hacer un álbum conceptual”.
Con ‘Mirage’, Camel abrió un nuevo camino en su evolución musical: el paso previo para dar forma a ‘The Snow Goose’, el álbum conceptual que gira en torno a la novela del mismo nombre del escritor Paul Gallico. Con un mayor éxito que su predecesor —logrando colarse en la lista del Top 200 de Billboard—, ‘Mirage’ debió gran parte de su reconocimiento a la buena recepción de la crítica.
Sin duda, la atracción que el álbum ejerció sobre el público no solo emanó de la calidad de la música, sino también del arte de su portada. La ya icónica portada del álbum —el camello en pleno desierto a manera de espejismo— fue elaborada por la empresa inglesa de diseño gráfico Modula, la misma que concibió las portadas del álbum debut y de ‘Snow Goose’.
Para la cubierta de ‘Mirage’, Modula recurrió a la imagen de los cigarrillos Camel. Con una tenue variante en el diseño original —que incluyó la ilusión óptica en la imagen central y el añadido de la tipografía del título del álbum—, se generó una referencia directa entre el nombre de la marca y el de la banda. La diferente penetración de la marca de cigarrillos en los mercados de Norteamérica y Europa provocó un trato dispar por parte de la tabacalera ante la publicación del álbum a los dos lados del Atlántico.
Debido a la fuerte presencia de la marca de cigarrillos en Norteamérica y una eventual demanda por parte de la misma, se optó por una cubierta alternativa. En Estados Unidos y Canadá, Modula diseñó una portada diferente basada en un camello interestelar, un dibujo de corte de ciencia ficción, una suerte de cruce entre camello y dragón.

Por su parte, la escasa repercusión de la marca de cigarrillos en el mercado británico animó a la tabacalera a ir más lejos: pretendió que la banda hiciera publicidad en favor de la marca, desde cubrir los amplificadores con pieles de camello y repartir cigarrillos y material promocional en los conciertos, hasta plantear el posible cambio de los títulos de las canciones del álbum. Esta última ocurrencia fue la que echó por la borda cualquier posible asociación. La tabacalera aspiraba a títulos como “Twenty To The Pack” (veinte por paquete) o similares; pero no todos los miembros de la banda fumaban, y desde luego no estaban dispuestos a tolerar la injerencia externa en su arte.
De manera más que elocuente, el teclista Peter Bardens sugirió títulos como “Twenty Sticks Of Cancer” (veinte palos de cáncer). Con semejante declaración de independencia, cualquier posible acuerdo quedó descartado. Para ese mismo año de 1974, Camel se embarcó en una gira por Norteamérica como consecuencia del éxito de ‘Mirage’. Aún hoy, después de su publicación, es imposible disociar la icónica portada de ‘Mirage’ del sonido en plena evolución de la banda.
Christopher Rangel
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