Corrosion Of Conformity regresa con ‘Good God / Baad Man’, hablamos con Pepper Keenan sobre un regreso clave, su identidad sureña y cómo fue grabar en el estudio de Barry Gibb.

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Corrosion Of Conformity regresa con ‘Good God / Baad Man’, un álbum doble que despliega dos identidades: una más densa y sombría, otra más directa y rockera. Marcado por la ausencia de Reed Mullin, el disco reafirma el ADN de la banda sin concesiones. En la revista This Is ROCK hablamos con Pepper Keenan sobre un regreso clave, su identidad sureña y cómo fue grabar en el estudio de Barry Gibb.

¿Si todo el álbum fuera una conversación entre dos viejos amigos, ‘Good God’ y ‘Baad Man’, de qué estarían hablando? Supongo que de lo estúpidos que éramos de jóvenes. Serían unos tíos demasiado viejos, tipos feroces que han recorrido el mundo y no se han visto en treinta años. Probablemente, sentados en una playa de Panamá o tal vez en Cuba. Ambos, todavía vivos y bastante curtidos. Se pondrían al día, hablando de cómo lo logramos, agradecidos. No seríamos a prueba de balas, pero sí más sabios. (Sigue disfrutando de esta entrevista en la revista This Is Rock o en su versión digital en decibelica.com)

Corrosion Of Conformity:
El extraño amor por el rock’n’roll llamado ‘Good God / Baad Man’

Lejos de ser un disco más tras años de silencio, ‘Good God / Baad Man’ (disponible en CD y 2LP) nace de una auténtica sobredosis creativa. Ellos mismos lo explican sin rodeos: se pusieron a escribir y no pararon. Desde el entorno del combo se resume así ese proceso: empezaron a componer y no se detuvieron durante mucho tiempo, hasta el punto de terminar con un enorme doble álbum. Pepper lo cuenta de forma muy gráfica: “A medida que íbamos avanzando teníamos una cantidad de canciones tan loca, que era casi como dos direcciones distintas. Sabíamos que teníamos que dividirlo en dos discos; entonces dimos con este concepto”.

Ese concepto, claro, es el propio título: ‘Good God / Baad Man’. Pero no es solo un juego de palabras. Según ha explicado Pepper, incluso el productor Warren Riker (conocido por su trabajo con Fugees, Down o Cathedral) lo bautizó en broma como ‘Dark Side of the Doom’, dando a entender que aquí hay más que un simple lote de riffs pesados. Para el líder de Corrosion Of Conformity, en realidad, el álbum funciona como una extraña carta de amor a todo lo que es el rock’n’roll, un paraguas bajo el que se permiten ir en direcciones muy distintas sin perder identidad.

De hecho, una de las claves de este lanzamiento es cómo han dividido ese universo creativo en dos mitades bien diferenciadas. Pepper lo desglosa con claridad: cada parte es su propio diminuto universo y tiene su propia identidad. La sección ‘Good God’ se inclina hacia el lado más pesado y cabreado del espectro, mientras que ‘Baad Man’ se mueve más en el terreno del rock directo, crudo y festivo que siempre ha estado en el ADN del grupo. A medida que avanzaba la composición, se fue haciendo evidente qué canciones debían ir en cada álbum, reconoce el guitarrista.

Los adelantos ya disponibles han dejado claro que Corrosion Of Conformity no ha perdido filo. ‘Gimme Some Moore’, el primer sencillo con el que presentaron ‘Good God / Baad Man’, ha sido descrito como un auténtico torbellino; medios especializados lo han definido como una vuelta al espíritu más punk de sus orígenes, barriendo hacia delante mientras Pepper escupe unas voces ásperas, y subrayando que se trata de un mazazo absoluto, riff sobre riff, con Stanton Moore aporreando la batería y empujando el tema hacia delante como una locomotora. No es casual que precisamente esta cara más agresiva se asocie a la parte ‘Good God’, ese lado pesado y furioso del que habla Pepper.

Pero sería un error pensar que todo se reduce a velocidad y mala leche. En la otra cara del vinilo, ‘Baad Man’ abre la puerta a ese rock sureño deslenguado, groovy y lleno de desparpajo que el combo ha sabido destilar desde ‘Deliverance’. El propio grupo ha dejado caer que esta mitad del trabajo explora ese costado más de rock de bar lleno de humo, con canciones pensadas para ser tocadas sudando en el escenario, con las guitarras sonando sucias y enormes y las melodías vocales abrazando el soul, el blues y todo lo que se cruce por el camino. Si ‘Good God’ es la furia, ‘Baad Man’ es el festejo blasfemo.

El contexto tampoco es menor: estamos ante el primer larga duración de Corrosion Of Conformity en ocho años, el intervalo más largo entre discos de estudio de toda su trayectoria. Ese parón no ha sido sinónimo de comodidad, sino todo lo contrario. Las declaraciones recientes de Pepper dejan entrever a una formación con hambre, consciente de que tenía que regresar con algo a la altura de su legado. Habla de libertad creativa, de aprovechar el concepto doble para lanzarse en varias direcciones, y de un amor absoluto por el rock en todas sus encarnaciones, desde el sludge al punk, pasando por el hard rock clásico.

Todo ello se ha materializado con una producción muy cuidada, a cargo del ya mencionado Warren Riker, y con un envoltorio visual firmado por el artista de Nueva Orleans Scott Guion, detalles que Pepper suele destacar como parte integral de ese universo que quieren construir alrededor de ‘Good God / Baad Man’. La grabación ha pasado por estudios con tanta personalidad como Blak Shak Studios en Riffissippi, Dockside Studios en Louisiana o incluso el estudio de Barry Gibb en Miami, un itinerario tan peculiar como el propio título del álbum.

En nuestra entrevista para This Is Rock, Pepper Keenan profundiza precisamente en muchas de estas ideas: el porqué de dividir el material en dos discos, qué significa hoy para ellos esa carta de amor al rock’n’roll y cómo se vive, desde dentro, ser un grupo con un legado tan pesado que todavía es capaz de sonar fresco, peligroso y rabiosamente vivo. Sin destripar lo que nos contó, basta decir que Pepper no se guarda nada cuando se trata de hablar de riffs, de sudor y de mantener encendida la llama de un proyecto que lleva décadas reescribiendo las reglas entre el metal, el punk y el rock sureño.

‘Good God / Baad Man’ no es solo el nuevo álbum de Corrosion Of Conformity: es la prueba de que aún tienen mucho que decir, y que están dispuestos a hacerlo a todo volumen.Ya en las páginas de This Is Rock y es el propio Pepper quien lo cuenta.

 

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