200.000 almas, una balsa flotante, 300 toneladas de basura… y ni un solo váter. Así fue el show que hizo temblar los cimientos de la Serenísima —y el cargo del primer edil.
Responsables de un par de discos básicos del thrash metal más técnico, ‘Breaking the Silence’ en 1987, ‘Victims of Deception’ ya en 1991, había muchas ganas de encontrarse con David White