Segunda parte del especial que Radio TiR dedica a ‘Crime Of The Century’, una de las obras maestras de Supertramp. La primera parte se publicó hace dos semanas

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Una vez grabado el álbum, Supertramp se embarcó en la gira de presentación del mismo, que los llevaría por Europa y Estados Unidos. El mundo aún no conocía a la banda, pero gracias a sus espectaculares conciertos, pronto lo harían, disfrutando de un álbum tan magistral como ‘Crime Of The Century’, que fue objeto de la atención de This Is ROCK en su número 124. Con ese álbum, la banda iniciaba una trayectoria espectacular, que la llevó a ser una de las formaciones más importantes del rock progresivo de todos los tiempos.

Disfrutamos en este programa del álbum al completo, pero ejecutado en directo, durante la gira de presentación del mismo. Podremos comprobar la excelencia de Supertramp en vivo, con un sistema de sonido apabullante y una madurez musical sorprendente. Disfrutaremos de éxitos como ‘School’, ‘Dreamer’ o ‘Bloody Well Right’ en directo, como testimonio de una gira inolvidable, que situó al grupo en lo más alto del éxito comercial, sobre todo en Europa. A partir de ese momento, y continuando su trayectoria con joyas discográficas del calibre de ‘Crisis? What Crisis?’ o ‘Even In The Quietest Moments’, nada podía parar la grandeza de Supertramp.

Publicar un álbum con un sonido tan cristalino como el de ‘Crime Of The Century’ trajo consigo sus propios desafíos y el menor de ellos no era precisamente el de intentar reproducir toda esa música en directo. Russel aceptó el reto desde el primer momento y se aseguró de tomar las medidas necesarias para que la banda pudiera sonar igual de bien sobre el escenario que en el vinilo. Para entonces el grupo ya conocía bien a Jeff Byers, uno de los creadores de Midas y, de hecho, la consola que habían utilizado desde la época del disco ‘Indelibly Stamped’ era una de las primeras jamás construidas por la compañía. En mayo de 1973 Russel y Roger habían ido a ver a Pink Floyd tocar ‘The Dark Side of the Moon’ en el Earls Court y no tenían ninguna duda de que el innovador sistema de amplificación de Martin Audio y su monstruoso surtido de altavoces, junto a la consola Midas más moderna, era lo que necesitaban para representar en vivo ‘Crime of the Century’ y toda su gloria orquestal. No en vano Midas y Martin se convertirían muy pronto en una especie de Rolls Royce de los equipos de sonido en directo a nivel mundial. “Decidimos dar máxima prioridad a nuestros conciertos”, afirma John. “La idea era que quien viniese a ver a Supertramp se pudiera sentir como si estuviese delante de un gigantesco equipo de alta fidelidad que incluía los mejores amplificadores del planeta”. El espectacular sistema de sonido escogido por Supertramp costaba más de 100.000 libras y había sido diseñado por Martin Audio Ltd., una firma londinense fundada por un ingeniero de origen australiano cuyo nombre era Dave Martin. Desde la formación de la compañía a comienzos de los años 70, numerosos grupos de rock de todo el mundo lo habían utilizado en sus giras. “Ese sistema de sonido nos permitiría reproducir el álbum en los conciertos con la potencia que aquellas canciones requerían para poder impactar al público”, explica Russel. “Era verdaderamente caro, sí, pero creo que merecía la pena cada penique que costaba. Nosotros queríamos empezar a jugar cuanto antes en una categoría superior y no era cuestión de escatimar esfuerzos económicos”.

La gira de Supertramp se había convertido de la noche a la mañana en el principal evento itinerante de A&M Records en toda Gran Bretaña, hasta el punto de que Peter Bowyer, el promotor de los conciertos, no dudaba en asegurar que estaba convencido de que Supertramp iba a acabar siendo uno de los grupos ingleses más relevantes de la década. El tour, en el que Chris de Burgh hacía de telonero y todas las entradas costaban una libra, arrancaría el día 18 de octubre de 1974 en la localidad galesa de Swansea. A lo largo de dos meses y veinticinco conciertos, Supertramp fue llenando todos los recintos de las ciudades británicas por las que pasó, entre ellas Newcastle, Stoke, Liverpool, Birmingham, Manchester y Aberdeen. En el tour, Supertramp utilizaría por primera vez un piano de cola sobre el escenario, un Steinway de unos ciento veinte años de antigüedad que les acompañaría durante muchas giras más. Respecto al set list, tocaban todos los temas del álbum y en el mismo orden, intercalando en la parte central de la actuación algunas piezas todavía inéditas como ‘Sister Moonshine’, ‘Just a Normal Day’, ‘Another Man’s Woman’ y ‘Lady’, más el numerito cómico de John. Una hora y cuarto de duración, sin bises. “No hacíamos ningún bis porque era un espectáculo equilibrado con un cierre natural”, opina Roger. “El público nos importaba mucho, pero creíamos que al final de cada concierto ya les habíamos ofrecido lo mejor de nosotros mismos. Y no era cuestión de hacer un bis solo porque sí”.

Antes de lanzarse a la conquista de América, Supertramp daría un último concierto en Londres el 9 de marzo de 1975. La actuación fue organizada como colofón a su triunfal gira por toda Gran Bretaña y tendría lugar en el Hammersmith Odeon, ante más de cuatro mil devotos seguidores, siendo registrada en audio y vídeo íntegramente. Un par de semanas más tarde, con el álbum en el cuarto puesto en las listas británicas, la banda hizo las maletas y partió rumbo a Nueva York. “Casi todos mis ídolos musicales eran norteamericanos, desde Gene Krupa hasta Ray Charles, pasando por Miles Davis”, confiesa Rick. “Así que me impresionaba un poco la idea de tocar en los Estados Unidos”.

La gente comenzó a preguntarse cuál era el secreto de aquel sensacional audio en directo. “¡Dinero!”, proclama Russel. “Ninguna otra banda quería gastarse tanto dinero en sonido como nosotros. Estábamos dispuestos a adquirir todo lo que hiciera falta para mejorar la calidad del sonido y así montamos un sistema audiovisual que era un pozo sin fondo en términos financieros. Aquello se convirtió en un negocio muy costoso y muy doloroso, pues ellos ganaban el dinero y yo me lo gastaba”. “Siempre pensábamos mucho en todo lo que hacíamos y no nos gustaba que los costes se abaratasen solo porque sí”, dice Dougie. “Todos éramos conscientes de que la razón por la cual podíamos hacer lo que queríamos, o sea nuestra música, era que mucha gente pagaba por escucharla. Así que, para que nuestro público estuviera satisfecho, teníamos la obligación y la responsabilidad de esforzarnos al máximo en cada aspecto del negocio. Y uno muy importante era la producción de los conciertos”. “El mejor sonido siempre lo conseguíamos en pequeños recintos cerrados, sobre todo en auditorios y teatros con capacidad para unos pocos miles de espectadores”, explica Russel. “En ellos la acústica era muy parecida a la de un estudio, más apagada y sin las reverberaciones que producen todos los muros de hormigón y los millares de asientos metálicos que hay en los grandes estadios. Los shows al aire libre también podrían ser fantásticos, pero las leyes de la física te obligarían a utilizar una enorme cantidad de potencia para compensar ese espacio abierto”.

Programa realizado por Fran García, emitido desde Candil Radio, emisora de Huércal de Almería, y SI FM, emisoras locales de Almería, los domingos de 2 a 4 de la tarde. También se emite en SI FM los viernes, de 6 a 8 de la tarde, reponiéndose los domingos a la misma hora.

El podcast que te sumerge en la magia de ‘Crime Of The Century’ en directo, para conocer cómo sonaba la primera obra maestra de Supertramp en vivo. ¡Escucha el episodio ahora!


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