Stephen O’Malley habla con This Is Metal sobre ‘Sunn O)))’, el décimo álbum de Sunn O))) y el primero que graban como dúo sin colaboradores externos.

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Sunn O))) La banda de Stephen O’Malley y Greg Anderson sigue operando en una dimensión distinta. Para algunos, continúan siendo los arquitectos de la conversión de la repetición en experiencia trascendental, casi ritual. Sunn O))) no está mirando atrás: está excavando más hondo. En este contexto, hablar con Stephen O’Malley es asomarse a una mente que sigue entendiendo el sonido como materia física, como volumen, como espacio. Como algo que no se escucha: se habita.

Podemos afirmar que hacía siete años que no teníamos un “verdadero” álbum de Sunn O))). Pero tú no es que hayas parado precisamente. Y, entre otras operaciones, resucitaste a Khanate. Greg, por su parte, ha estado ocupado con sus discos inspirados en el compositor de banda sonoras Bernard Hermann (bajo el apelativo The Lord). ¿Sois como una vieja pareja que sabe que al final llegará el día en que se reencuentren, pero que necesitan tomar caminos divergentes para reavivar la llama? Es una manera interesante de presentar las cosas, pero, si te soy sincero, nunca lo había pensado así. No es algo que refleje la realidad. Greg y yo somos amigos desde mucho antes de la creación de Sunn O))). Creo que empezamos en 1993, literalmente, ¡en el siglo pasado! Entonces muchas cosas se hacían por carta, por conocidos, y el sumun tecnológico por aquellos días era tener un contestador automático de cinta en el teléfono fijo de casa… Greg y yo ante todo somos amigos. En lo que respecta a los siete años sin un “verdadero” disco de Sunn O))), hay que tener en cuenta que hubo una pandemia entre medias, y que Greg vive en Los Ángeles y yo en París… Transcurrieron dos años sin poder vernos. Mucho tiempo. La otra cuestión sobre nuestra amistad es que nos encanta tocar juntos, y esto se ha convertido en un elemento vertebrador en nuestra relación. A pesar de que vivimos a decenas de miles de kilómetros de distancia uno de otro. (sigue leyendo esta entrevista en la revista This Is Metal en kioscos o en tusrevistas.es, también disponible en digital en decibelica.com)

Sunn O))) regresa a sus raíces más oscuras

Casi siete años han pasado desde ‘Pyroclasts’; un silencio que Stephen O’Malley y Greg Anderson han roto de la única forma que tiene sentido en su universo: a solas, sin colaboradores y sin una sola concesión al exterior. Su nuevo trabajo homónimo, ‘Sunn O)))’ (Sub Pop, 2026), es el décimo disco de estudio del combo y, paradójicamente, el más despojado de toda su trayectoria. Es el sonido de una banda enfrentándose a sus propios fantasmas, sin nada más que el zumbido de fondo.

El escenario de la grabación no fue una elección al azar. Se encerraron en Bear Creek Studios, una vieja granja reconvertida en Woodinville, Washington; diez acres de bosque húmedo en pleno Noroeste del Pacífico. El propio O’Malley describe cómo ese entorno se filtró en las tomas: “La sala tenía unos ventanales enormes con vistas a los árboles. Podíamos salir, caminar por el bosque y simplemente estar allí. Eso acabó siendo una pieza clave del proceso”. Aquí la naturaleza no es una metáfora barata; se palpa en el sonido, en esos tempos geológicos y en la densidad física de cada acorde.

Bajo la coproducción de Brad Wood —conocido por sus manos en trabajos de Hum, Tar o Liz Phair—, el álbum se fraguó en enero de 2025. Es la primera vez que el dúo se encarga de absolutamente todo: guitarras, bajo, piano y sintetizadores. Es un giro radical para un grupo que había convertido la lista de invitados —Attila Csihar, Hildur Guðnadóttir o el eterno Scott Walker— en parte de su ADN. Ahora, han encontrado en la austeridad una forma de expansión mucho más pura.

El envoltorio visual es igual de potente. Las portadas —con versiones distintas para EE.UU. y Europa— lucen dos lienzos de Mark Rothko. O’Malley explica que este vínculo nació tras años de correspondencia con Christopher Rothko a través de la Fundación Rothko: “Es un honor estar cerca de un arte de este calibre, algo que me ha conmovido durante décadas. Frente a un Rothko, experimentas mundos y paisajes de forma subjetiva a través de la abstracción”. Es la misma línea que Sunn O))) lleva trazando desde los noventa: un arte que no se explica, sino que se habita.

Para redondear la obra, las notas del álbum las firma Robert Macfarlane, autor de “Underland: A Deep Time Journey” o la reciente ‘Is A River Alive?’ (2026). No es un adorno: Macfarlane lleva media vida cartografiando la conexión entre lo humano y la tierra con una prosa que mezcla lo geológico y lo espiritual; exactamente el mismo territorio que la banda conquista a través del volumen.

El disco, seis cortes que rozan los ochenta minutos, esconde sorpresas como ‘Glory Black’, quizá una de las piezas más rítmicas de su catálogo, junto a títulos como ‘Does Anyone Hear Like Venom?’, ‘Butch’s Guns’ o ‘Mindrolling’. La hoja de ruta antes de lanzar el disco fue clara: “El bosque del Noroeste del Pacífico es nuestra guía”.

Qué hay realmente tras esas palabras, cómo se traduce el murmullo de los árboles en frecuencias subsónicas y qué siente O’Malley al mirar atrás en este punto de su carrera son algunas de las claves que desgranamos en la entrevista de nuestro nuevo número de This Is Metal. No te la pierdas.

 

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