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A finales de 2019, The Wild Feathers se hartaron. Habían dejado atrás las grandes esperanzas y las realidades de una gran discográfica. En lugar de convertirse en una historia triste del negocio de la música, la banda sabía que sólo tenía una opción: empezar todo de nuevo y hacer las cosas a su manera. Y lo hicieron.

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Antes de la publicación de ‘Medium Rarities’, una colección de rareza publicada el año pasado, el grupo revisó temas inéditos y acabó produciendo tres nuevas canciones en sesiones relajadas, divertidas y espontáneas. En el estudio, todos los miembros coincidieron en que no necesitaban depender de otros, The Wild Feathers producían todo ellos mismos, lo que formaba parte de la dura ética de trabajo que les llevó al éxito. Esto acercó al grupo de Nashville.

Descubrieron nuevas formas de desarrollar y editar canciones de forma más completa y eficaz. Con la nueva confianza y un equipo atento a su alrededor, el quinteto estaba listo para lanzarse de cabeza al trabajo. El éxito del nuevo enfoque se confirma en ‘Alvarado’, el último álbum de The Wild Feathers, y quizás el más sólido de la banda hasta la fecha.

Las vibraciones positivas y la energía de la época se pueden escuchar en la canción que da título al álbum. ‘Alvarado’ es una canción que la banda tiene en cartera desde hace casi una década. Mientras revisaban algunas de las grabaciones que formarían parte de ‘Medium Rarities’, redescubrieron este rockero uptempo, y no podían dejar que desapareciera en el baúl de las canciones perdidas. También marcó el estado de ánimo general y el tono de lo que iba a suceder.

En diciembre de 2020, el grupo se refugió en una pequeña cabaña al noroeste de Nashville para trabajar en un montón de nuevas canciones. Con la confianza que habían adquirido al producir ellos mismos ‘Medium Rarities’, pasaron una semana trabajando en el material. La banda se mostró confiada y tranquila durante el proceso, lo que les permitió dar forma al sonido exactamente como lo consideraron oportuno, en lugar de tener que fingir lo contrario.

En tan sólo cuatro días se les ocurrieron 14 canciones, y se finalizaron entre barbacoas y cervezas, y hubo una calidez que no habían experimentado desde sus primeros días. Esto también se refleja en el carácter relajado de las canciones de ‘Alvarado’.

La colaboración y la intrincada estratificación de instrumentos, así como la letra de ‘Alvarado’, muestran la evolución de The Wild Feathers como compositores y aspirantes a productores. Sin presión y con una nueva confianza para escribir y producir su propio material, han conseguido hacer lo que suele ser una tarea difícil para una banda en esta etapa de su carrera: evolucionar y producir algunos de sus mejores trabajos hasta la fecha.
Si no han aprendido nada más de su odisea, ningún obstáculo impedirá a The Wild Feathers llegar a donde quieren.

 

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